jueves, 30 de junio de 2016

Cuento para aprender a ser más determinado

 Necesito aire

"Un joven fue a ver a un sabio maestro y le preguntó:

-Señor, ¿qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?.

El sabio no contestó. El joven después de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado se marchó y volvió al día siguiente con la misma demanda. No obtuvo ninguna respuesta y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta:

-¿Qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio le dijo:

-Ven conmigo.

Y se dirigieron a un río cercano. Entró en el agua llevando al joven de la mano y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua y pese a los esfuerzos del joven por desasirse de él, allí lo mantuvo. Al fin lo dejó salir y el joven respiró recuperando su aliento. Entonces preguntó el sabio:

-Cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas?

Sin vacilar contestó el joven:

-Aire, quería aire.

-¿No hubieras preferido mejor riquezas, comodidad, placeres, poder o amor?

–No, señor, deseaba aire, necesitaba aire y solo aire -fue su inmediata respuesta.

-Entonces -contestó el sabio-, para conseguir lo que tú quieres debes quererlo con la misma intensidad que querías el aire, debes trabajar por ello y excluir todo lo demás. Debe ser tu única aspiración día y noche. Si tienes ese fervor, conseguirás sin duda lo que quieres." 

Eso sí, fervor pero con un consejo adicional del mundo del yoga: FIRME DETERMINACION PERO SIN IMPORTANCIA POR EL RESULTADO, como diría una máxima zen:

"Cuando el arquero se concentra en el premio su puntería es buena. Cuando el arquero se olvida del premio, su puntería es perfecta"

Hoy se fervoroso, determinado y relajado querido lector, como si te faltara el aire

Namasté,

Manuel Herrera.

miércoles, 29 de junio de 2016

Un Hombre puede dejarte de amar de golpe por este motivo.

¡Del amor al desinterés total!

Cuando te das cuenta que el amor que sentías por una mujer no ha sido nunca de verdad
Un día te levantas y empiezas a dudar, o más que a dudar, a sentir que estabas errado y que tus sentimientos sólo estaban confundidos bajo el enamoramiento. Ese enamoramiento que te cegaba y que te hacía idealizar a tu pareja hasta el punto de creer que por fin el amor había llegado para toda la vida. Pero un día te levantas y empiezas a reflexionar y a darte cuenta de que en realidad no amas tanto a esa persona como creías sentir y que tú mismo habías entrado en la relación fruto de la soledad y del vacío que a veces se siente al estar solo.

Muchas veces puedes llegar a amar de una forma postiza y engañosa, es decir a amar de una forma de auto-convencimiento, como esquivando el problema de estima propio que se lleva por dentro.
Inicias la relación sin haber zanjado el problema de amor personal y girando la cabeza hacia otra lugar decides tirar adelante, como tapando el sol con un dedo, pero llega un día en que te das cuenta de que iniciaste mal y de repente vuelves al inicio del todo. En ese inicio en el que sentías dicho vacío, pero ahora con alguien al lado que te ama y que sufrirá si das el paso de mandar al carajo todo lo creado con el tiempo. Lo creado con amor desde tiempo atrás.
Así es el amor muchas veces. Partimos en viajes y compromisos sin haber solucionado problemas personales, pensando que las cosas interiores se irán por sí solas y dando por hecho que sólo era una mala época, pero siempre lo “no solucionado” termina regresando y dando un estruendo en el pecho y abriéndote los ojos de nuevo.
El enamoramiento pasa y te vuelves a encontrar contigo mismo al lado de alguien que en realidad no debería estar junto a ti.
A veces las persona padecemos de este problema y por eso en ocasiones las relaciones terminan de golpe, de un día al otro. No porque se deje de amar, sino porque tal vez ni se empezó a hacerlo nunca. Sólo se empezó un engaño personal que ha barrido y cargado con una víctima sentimental que muchas veces no terminan nunca de comprender el porqué. Pero es que recuerda:
Es imposible amar a alguien si antes no te amas y antes estás bien contigo mismo.

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola.

Glamour tips- como reaccionar a un cumplido.

Cómo reaccionar ante un cumplido

Nada como recibir docenas de cumplidos para sentir mucha
más confianza en ti misma, aunque te puedas llegar a sonrojar
de vergüenza.
La próxima vez que un amigo o una amiga diga algo bonito
sobre ti, sabrás cómo reaccionar:

Qué hacer:
• Sonríe y dale las gracias.
• Sé modesta.
• Devuélvele el cumplido.

Qué no hacer:
• No frunzas el ceño, balbucees ni mires al suelo.
• No digas simplemente «Lo sé».

• No le lleves la contraria.

martes, 28 de junio de 2016

No te sientas mal..!


¡Noooooooo te sientas mal…….!!! Hay miles de cosas que te hacen sentir así y que no deberías permitir de sentir de tal modo. Tú eres humana, tienes tu verdad y eres como eres y punto, no hay que dar tantas explicaciones, al que no le guste que se vaya al cineeeeeee…….!!!
Prohibido sentirse mal por:
1 – Por desear ponerte bonita. Arréglate y ponte guapa a quién no les guste “que se ponga hojas”.
2 – Por desear sentir amor nuevamente. Si quieres amor, es porque no te lo dan, tu lo mereces nuevamente.
3 – Por desear ser amada nuevamente. Sentirse amada no es malo, es buenísimo, deja que te amen.
4 – Por pensar mal de alguien. Si es así, tal vez es porque lo merezca, es tu verdad…tal vez tengas razón.
5 – Por no tener ganas de hablar con alguien. Si no te apetece… ¿Por qué aguantarlo, verdad?
6 – Por sentir ganas de dejar a tu marido. Si lo sientes, es por algo. No te sientas mal por eso, tal vez sea lo mejor…
7 – Por sentir ganas de ser infiel. Si necesitas experimentar, no te sientas mal, hazlo y luego solo asume tus actos con humildad y verdad. La infidelidad puede ser un acto de amor hacia ti.
8 – Por desear salir a donde te venga en gana. No es necesario dar tantas explicaciones, tú sabes dónde vas. Con eso basta…!!!
9 – Por desear estar sola. Por supuesto ¿Quién no lo desea?… Si no te comprenden, es que no te quieren…
10 – Por desear insultar a alguien.  A veces uno pierde el norte y un insulto te hace descargar…Pero bueno, no hay para tanto… Es un insulto… Hay muchos que los dicen en silencio y se quedan con eso en el corazón. No pasa nada, hay cosas mucho peores….
11 – Por mentir sanamente. A veces mentir sanamente puede ser bueno para muchos, no te sientas mal por ello, quién no haya mentido antes que tire la primera piedra.
12 – Por no creer lo que te digan. No tienes por qué creer lo que te digan si no te da la gana, así que no te sientas mal por eso jamás. Tú cree en lo que te rote y punto.
13 – Por seguir tus ideas e ideales. Son los tuyos así que no es necesario dar tantas explicaciones en realidad.
14 – Por desear estar a solas a momentos, sin hijos de por medio. Es necesario estar sin ellos a momentos para que más tarde les puedas dar todo de ti, no te sientas mal por ello es necesario. Ellos lo apreciarán mucho…
15 – Por sentir que te has equivocado. Que lo sientas es bueno, así que no te sientas mal por ello, simplemente arreglas y fin del problema… ¡Jajaja! En realidad es todo más sencillo de lo que parece…
16 – Por decir realmente lo que piensas en una reunión familiar.Tú, igual que ellos, tienes derecho a opinar, si no aceptan tu voz, el problema no es tuyo, es de ellos.
17 – Por decir lo que piensas a tu hermano o hermana.
18 – Por decir lo que piensas a tu madre o padre.
19 – Por ser atractiva. Ser atractiva no es malo, es bueno, si tienen celos no es culpa tuya… Tu eres hermosa y punto.
20 – Por ser bonita.
21 – Por ser diferente.
22 – Por ser única.
23 – Por ser lista.
24 – Por ser atrevida.
25 – Por no tener miedo.
26 – Por hacerse la tonta.
27 – Por no querer escuchar.
28 – Por hacer lo que te rota.
29 – Por hacer lo que sientes en el corazón.
30 – Por decir NO.
31 – Por decir SI.
32 – Por ser la mujer que sientes que eres.
33 -Por ser tú y nadie más.
¿Qué pasa alguien tiene algun problema?

Pues vete al cineeeee…!!!!

Parábola acerca de cómo las circunstancias cambian a la gente.

Un día una mujer joven se acercó a su padre y tristemente le dijo:
— Papá ¡estoy tan cansada de todo! tengo muchos problemas en el trabajo, en mi vida personal y ya no tengo fuerzas...¿qué puedo hacer?
Su padre le respondió:
— Permíteme mostrarte:
Puso en el fogón tres ollas con agua y trajo una zanahoria, un huevo y café. Luego puso un ingrediente en cada uno de los tres recipientes. Al cabo de algunos minutos apagó el fogón y le preguntó a su hija:
— ¿Qué ha pasado con lo que puse en el agua?
— Pues papá, la zanahoria se coció, el huevo también. El café se disolvió, — respondió la chica.
— Así es, — respondió el padre, — pero si lo vemos más profundamente nos damos cuenta que la zanahoria, que era tan fuerte se hizo blanda y flexible. El huevo que parecía tan frágil y delicado se volvió duro. Su aspecto es el mismo, pero interiormente cambiaron, cada uno a su manera bajo una misma situación: el agua hirviente. Lo mismo ocurre con las personas: los que parecen fuertes pueden resultar siendo los más débiles y aquellos que parecen más indefensos y delicados se vuelven duros y rígidos...
— Vale pero ¿y el café? — preguntó curiosa la hija.
— Ah, pues el café es lo más interesante. Se disolvió completamente en el ambiente hostil y lo cambió, hizo del agua hirviente una bebida deliciosa y aromática. Hay personas que al entender que no pueden salir de determinada situación, deciden cambiarla y convertirla en algo positivo, poniéndose a disposición su conocimiento y a sí mismas para hacer de eso algo mejor. Es la elección de cada uno en qué convertirse luego de pasar por una situación difícil.

jueves, 23 de junio de 2016

Cómo causar buena impresión



¿La primera impresión es la que cuenta?
Por si acaso, sigue las pautas que tienes a continuación. Conseguirás que todos piensen
maravillas de ti.
• Si te presentan a alguien, recuerda decir tu nombre y preguntarle el suyo.
• Mírale a los ojos, sonríe y habla con claridad.
• Presta atención a lo que dice.
• Hazle preguntas sobre sus intereses y aficiones.
• Y lo más importante, sé tú misma.
Con Cariño... Mariangel Flores.! abrazos.

martes, 21 de junio de 2016

DAR Y PERDER LA VIDA


Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de Stanford, conocí a
una niñita llamada Liz, que sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de
recuperarse era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido
a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.
El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a
darle su sangre. Yo lo vi dudar por un momento antes de tomar un gran suspiro y decir:
 "Sí, lo haré si eso salva a Liz".
Mientras la transfusión se hacía, él estaba acostado en una cama al lado de la de su
hermana, muy sonriente, mientras nosotros los asistíamos y velamos regresar el color a las
mejillas de la niña. De pronto el pequeño se puso pálido y su sonrisa desapareció. Miró al
doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morir?"
No había comprendido al doctor: pensaba que tendría que darle toda su sangre a su
hermana. Y aun así había aceptado.
Da todo por quienes amas. Ama como nunca lo has hecho. No desprecies la amistad de tus

amigos. Vive cada día con fe, amor y paz.


POESIA

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable.! -MARIO BENEDETTI