Mostrando entradas con la etiqueta Aceptación personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aceptación personal. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de julio de 2016

LA GENTE QUE ME GUSTA


Primero que todo me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que
Decirle que haga las cosas, que sabe lo que hay que hacer y lo hace en menos tiempo del
Nota adhesivaEsperado. Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus actuaciones. La que no deja las soluciones al azar. Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, que no pierde de vista que somos humanos y que podemos equivocarnos. Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales. Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría. Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonados a las decisiones de su jefe. Me gusta la gente de criterio. La que no traga entero. La que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó. Y la que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente: a estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideales se trata. Me gusta la gente de garra, que entiende los obstáculos como un reto. Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como esta me comprometo a lo que sea, así no reciba retribución económica alguna. Con haber tenido esa gente a mi lado, me doy por recompensado.

martes, 28 de junio de 2016

No te sientas mal..!


¡Noooooooo te sientas mal…….!!! Hay miles de cosas que te hacen sentir así y que no deberías permitir de sentir de tal modo. Tú eres humana, tienes tu verdad y eres como eres y punto, no hay que dar tantas explicaciones, al que no le guste que se vaya al cineeeeeee…….!!!
Prohibido sentirse mal por:
1 – Por desear ponerte bonita. Arréglate y ponte guapa a quién no les guste “que se ponga hojas”.
2 – Por desear sentir amor nuevamente. Si quieres amor, es porque no te lo dan, tu lo mereces nuevamente.
3 – Por desear ser amada nuevamente. Sentirse amada no es malo, es buenísimo, deja que te amen.
4 – Por pensar mal de alguien. Si es así, tal vez es porque lo merezca, es tu verdad…tal vez tengas razón.
5 – Por no tener ganas de hablar con alguien. Si no te apetece… ¿Por qué aguantarlo, verdad?
6 – Por sentir ganas de dejar a tu marido. Si lo sientes, es por algo. No te sientas mal por eso, tal vez sea lo mejor…
7 – Por sentir ganas de ser infiel. Si necesitas experimentar, no te sientas mal, hazlo y luego solo asume tus actos con humildad y verdad. La infidelidad puede ser un acto de amor hacia ti.
8 – Por desear salir a donde te venga en gana. No es necesario dar tantas explicaciones, tú sabes dónde vas. Con eso basta…!!!
9 – Por desear estar sola. Por supuesto ¿Quién no lo desea?… Si no te comprenden, es que no te quieren…
10 – Por desear insultar a alguien.  A veces uno pierde el norte y un insulto te hace descargar…Pero bueno, no hay para tanto… Es un insulto… Hay muchos que los dicen en silencio y se quedan con eso en el corazón. No pasa nada, hay cosas mucho peores….
11 – Por mentir sanamente. A veces mentir sanamente puede ser bueno para muchos, no te sientas mal por ello, quién no haya mentido antes que tire la primera piedra.
12 – Por no creer lo que te digan. No tienes por qué creer lo que te digan si no te da la gana, así que no te sientas mal por eso jamás. Tú cree en lo que te rote y punto.
13 – Por seguir tus ideas e ideales. Son los tuyos así que no es necesario dar tantas explicaciones en realidad.
14 – Por desear estar a solas a momentos, sin hijos de por medio. Es necesario estar sin ellos a momentos para que más tarde les puedas dar todo de ti, no te sientas mal por ello es necesario. Ellos lo apreciarán mucho…
15 – Por sentir que te has equivocado. Que lo sientas es bueno, así que no te sientas mal por ello, simplemente arreglas y fin del problema… ¡Jajaja! En realidad es todo más sencillo de lo que parece…
16 – Por decir realmente lo que piensas en una reunión familiar.Tú, igual que ellos, tienes derecho a opinar, si no aceptan tu voz, el problema no es tuyo, es de ellos.
17 – Por decir lo que piensas a tu hermano o hermana.
18 – Por decir lo que piensas a tu madre o padre.
19 – Por ser atractiva. Ser atractiva no es malo, es bueno, si tienen celos no es culpa tuya… Tu eres hermosa y punto.
20 – Por ser bonita.
21 – Por ser diferente.
22 – Por ser única.
23 – Por ser lista.
24 – Por ser atrevida.
25 – Por no tener miedo.
26 – Por hacerse la tonta.
27 – Por no querer escuchar.
28 – Por hacer lo que te rota.
29 – Por hacer lo que sientes en el corazón.
30 – Por decir NO.
31 – Por decir SI.
32 – Por ser la mujer que sientes que eres.
33 -Por ser tú y nadie más.
¿Qué pasa alguien tiene algun problema?

Pues vete al cineeeee…!!!!

jueves, 16 de junio de 2016

Eres el más asombroso de los milagros


En las clases de biología o ciencias naturales debimos memorizar los nombres de los
músculos y huesos, las partes del ojo, el funcionamiento del aparato circulatorio o
respiratorio. Pero no fueron capaces de despertar el asombro ante el increíble milagro de
la existencia y de la vida, que depende de miles de sistemas muy complicados y complejos.
Nuestro cuerpo, cada uno de nuestros cuerpos, sin importar sus medidas, ni si somos
gordos o flacos, altos o pequeños, si tenemos la nariz torcida o recta, si somos catires,
morenos, de cabellos rizados, rubios, o calvos, es la más extraordinaria obra maestra, una
máquina maravillosa, precisa y eficiente.

Recupera tu capacidad de admiración y asombro al asomarte a cualquiera de los

componentes de tu cuerpo y disfruta agradecido del extraordinario milagro que tú eres.

lunes, 13 de junio de 2016

Las lecciones de Helen Keller



Helen Keller sufrió una penosa enfermedad cuando era una bebita de diecinueve meses, y
quedó completamente sorda y ciega. Con la ayuda paciente y entregada de su profesora,
Anne Sullivan, Helen aprendió a leer y a comunicarse mediante el tacto, ingresó en la
universidad, se graduó, y llegó a ser una exitosa escritora y una excelente conferencista
que recorrió el mundo despertando conciencias y sembrando amor a la justicia y a la vida.
“Mi trabajo por los ciegos –escribió- nunca ha ocupado el centro de mi personalidad. Mis
simpatías están con todos los que luchan por la justicia”. La llamaron “la trabajadora
milagrosa”, y le gustaba repetir que, “peor que no tener vista, es no tener visión”.
Ciertamente, muchas personas tienen los ojos en muy buen estado y ven perfectamente,
pero carecen de una apropiada visión de la existencia y de la vida. Por ello, le dan una
importancia desproporcionada a cosas intrascendentes y se hunden en la angustia porque
“me salió un grano horrible”, “me miró feo”, o preocupados por divertirse, pasarlo bien,
amontonar cosas o buscar fama, dinero, poder..., se olvidan de vivir. Tampoco saben mirar,
admirar. Perdieron la capacidad de asombro.
Helen Keller nos propone un ejercicio muy sencillo para que seamos capaces de apreciar y
agradecer todo lo que se nos brinda graciosamente y de hacer conscientes las
innumerables posibilidades de disfrute y gozo profundos que nos regala cada momento de
la vida. Nos dice que sería bueno que, al comienzo de su juventud, todo ser humano se
quedara ciego y sordo por unos pocos días. La oscuridad le haría apreciar más el don de la
vista, y el silencio le enseñaría los deleites del sonido. Por eso, fue capaz de escribir estas
luminosas palabras:
Yo, que soy ciega tengo un consejo para los que pueden ver: usen sus ojos como si
mañana fueran a perder la vista. Y hagan lo mismo con los demás sentidos: escuchen la
musicalidad de las voces, los trinos de los pájaros, los poderosos acordes de una orquesta,
como si el día de mañana fueran a quedarse sordos. Toquen y acaricien cada objeto como si mañana fueran a despojarlos del sentido del tacto. Huelan el delicado perfume de las
flores, deléitense con el sabor de cada bocado, como si nunca más pudieran volver a oler
ni a paladear nada.
En cierta ocasión, le preguntaron a Helen Keller qué haría si pudiera recobrar la vista al
menos por tres días. Esta fue su respuesta:
El primer día sería muy ajetreado. Llamaría a mis amigos más queridos y observaría largo
rato sus rostros para grabar en mi mente las manifestaciones externas de su belleza
interior. Dejaría que mis ojos se posaran también en la cara de un bebé recién nacido, a
fin de captar un atisbo de ese candor anhelante y bello que antecede a la conciencia
individual de los problemas de la vida. Querría ver los libros que otras personas me han
leído y que me han revelado mil secretos profundos de la existencia humana. Y me gustaría
ver los confiados ojos de mis fieles perros, el pequeño terrier escocés y el robusto gran
danés.
Por la tarde, daría un largo paseo por el bosque y me regodearía contemplando las
maravillas de la naturaleza. Y elevaría una plegaria al cielo ante el prodigio multicolor del
ocaso. Esa noche, supongo, no podría conciliar el sueño.
Al día siguiente, me levantaría al amanecer y presenciaría el estremecedor milagro por el
cual la noche se transforma en claridad. Contemplaría llena de asombro el magnífico
espectáculo de luz con que el sol despierta a la tierra durmiente.
Dedicaría este día a echar un vistazo al mundo, pasado y presente. Querría ver la
evolución del progreso humano, y para ello visitaría los museos. Allí mis ojos verían la
historia abreviada de la Tierra: los animales y las diversas etnias humanas recreadas en
su ambiente natural; los esqueletos gigantescos de los dinosaurios y mastodontes que
vagaban por el mundo antes de que apareciera esa pequeña criatura de poderoso cerebro
–el hombre -y conquistara el reino animal.
Mi siguiente visita sería al Museo de Arte. Conozco bien a través del tacto las figuras
esculpidas de los dioses y las diosas del antiguo Egipto. He palpado con los dedos
reproducciones de los frisos del Partenón, y percibido la grácil belleza de esculturas de
guerreros atenienses en acción. El rostro barbado y tosco de Homero me es muy querido,
ya que él también supo lo que es estar ciego.
Así pues, el segundo día intentaría penetrar en el alma humana a través del arte. Podría
ver las cosas que conocí por medio del tacto, pero en todo su esplendor: el magnífico
mundo de la pintura quedaría expuesto ante mis ojos (...).
Pasaría la tarde del segundo día en un teatro o un cine. (...). Yo no puedo disfrutar la
belleza del movimiento rítmico más que con la limitada capacidad del tacto de mis manos.
Sólo puedo entrever en mi imaginación la gracia de una Ana Pavlova, aunque conozco en
parte el deleite del ritmo, ya que a menudo puedo sentir la cadencia de la música cuando
hace vibrar el piso. Bien puedo imaginar que el movimiento cadencioso debe ser una de las
visiones más disfrutables del mundo. He logrado formarme una idea de esto al recorrer con mis dedos las líneas del mármol esculpido, y si esta gracia inmóvil puede ser tan
hermosa, ¡más intensa aún ha de ser la emoción de ver la gracia en movimiento!
A la mañana siguiente, de nuevo daría la bienvenida al amanecer, ansiosa por descubrir
otros deleites, otras manifestaciones de la belleza. Este día, el tercer, lo pasaría en el
mundo de la gente común, en los sitios donde se divierten y donde batallan para ganarse el
sustento. La ciudad se convierte en mi destino.
Me detendría primero en una esquina transitada a mirar en silencio a la gente, intentando
con ese simple acto comprender algo de su vida cotidiana. Veo sonrisas y me siento feliz.
Veo una firme determinación y me lleno de orgullo. Veo sufrimiento y aflora en mí la
compasión (..). Estoy segura de que los colores de los vestidos de las mujeres que caminan
entre la multitud son un espectáculo maravilloso del que nunca podría cansarme. Pero es
posible que, si pudiera ver, fuera yo como la mayoría de las mujeres: estaría demasiado
interesada en la moda para prestar atención a la belleza de los colores entre un gentío.
Podemos ver y no valoramos los milagros del color, el estallido de un amanecer, de una
flor, de un pájaro, de una sonrisa. Podemos oír y no somos capaces de escuchar la
suprema sinfonía que entona el universo, ni la canción melodiosa del agua, de la brisa, de
las voces amadas. Somos millonarios en dones y en disfrutes, se nos regala cada día la
existencia y todo un mundo lleno de prodigios, y nos creemos pobres, desdichados,
miserables...
Es muy conocida la historia de aquel ciego que pedía limosna sentado en un andén de
París con una gorra a sus pies y un pedazo de madera escrito con tiza blanca: “Por favor,
ayúdeme, soy ciego”.
Un publicista del área creativa que pasaba enfrente de él, se paró y vio muy pocas
monedas en la gorra. Sin pedir permiso, tomó la madera y la tiza y escribió otro anuncio.
Volvió a colocar el pedazo de madera a los pies del ciego y se fue.
Al caer de la tarde, el publicista volvió a pasar enfrente del ciego que pedía limosna. Su
gorra, ahora, estaba llena de monedas.
El ciego reconoció las pisadas del publicista y le preguntó si había sido él el que había
escrito el nuevo letrero y sobre todo quería saber qué decía en él.
El publicista respondió: “Dejé su mismo mensaje, pero lo escribí de otro modo”, y
sonriendo, continuó su camino.
El ciego no supo lo que estaba escrito, pero su nuevo letrero decía: “Hoy es primavera en
París y yo no puedo verla”.
Levántate de tu melancolía, sacude tu pesimismo y deja ya de quejarte. Reconoce,
disfruta y agradece lo maravilloso que eres y todo lo que se te ha dado. Nadie como tú,
nadie superior ni inferior a ti. Sumérgete en el insondable misterio de la vida, de tu vida.
En la escuela nos enseñaron a admirar las grandes obras del arte y de la literatura universal
y nos asomaron a los portentos de la ciencia y de la tecnología, capaces de crear aparatos
y máquinas cada vez más sofisticados. Pero no fueron capaces de sembrarnos el asombro y
la admiración de la extraordinaria obra de arte, infinitamente más maravillosa que todas las
genialidades de los artistas y científicos, que somos cada uno de nosotros.
Esto sí lo entendió bien aquel niño que, ante la pregunta de su maestra que después de un
proyecto de aula sobre los grandes inventos de la humanidad, pidió a sus alumnos que le
dijeran algo realmente maravilloso que no existía hace veinte años, respondió con aplomo:
Yo, Maestra. Respuesta genial, llena de esa profunda sabiduría que sólo poseen los niños
y los hombres y mujeres sencillos.


viernes, 10 de junio de 2016

Eres extraordinariamente rico.

Había un joven que continuamente se quejaba de lo muy pobre que era y le reclamaba a Dios por qué no había sido generoso con él y no le había dado riquezas como a otros. Un anciano, molesto ya de tu continuo lloriqueo, le dijo un día: -Deja ya de lamentarte y reconoce de una vez lo muy rico que eres. -¿Rico yo? ¡Qué estupideces está usted diciendo, si no tengo ni siquiera dónde caerme muerto! Vea mi ropa vieja y gastada... El anciano le agarró de un brazo y le dijo: -¿Te dejarías cortar los brazos por diez millones? -¡Por supuesto que no! –respondió el joven-. ¿Para qué quiero diez millones si no voy a poder comer solo, trabajar, jugar pelota, abrazar a mi novia? -¿Y te dejarías cortar las piernas por cincuenta millones? -No, no, ni hablar...¿Para qué quiero cincuenta millones si no voy a poder caminar, bailar, pasear, salir de excursión? -¿Y dejarías que te sacaran los ojos por cien millones? -¡Ni loco! ¿Para qué quiero cien millones si no voy a poder ver el amanecer, ni el rostro de mi madre, mi novia y mis amigos, ni las flores, ni la televisión, ni nada? -Entonces, reconoce de una vez lo muy rico que eres y deja ya de quejarte. Imagínate por unos pocos segundos paralítico, sin brazos o sin pies, y disfruta luego de la enorme riqueza de tenerlos. Cierra por un momento los ojos, y piensa lo terrible que sería si te quedaras de repente ciego. Ábrelos y déjate atrapar por el asombro del color y de la luz. Tápate bien los oídos y trata de imaginar tu vida hundido en un silencio total, sin poder escuchar nunca tus canciones o música preferidas, el canto de los pájaros, las voces y risas de las personas que más quieres. Disfruta después del bullicio a tu alrededor hecho de voces, gritos y ruidos.

jueves, 9 de junio de 2016

ERES ÚNICO Y MARAVILLOSO.


En el mundo hay cerca de siete mil millones de personas. Pero nadie como tú. Posiblemente
habrá alguien que se parece a ti en la estructura del cuerpo, el modo de caminar, el tono
de la voz, la forma de reír, el color de los ojos. Sin duda que te habrán dicho algunas
veces: “Te confundí con...”, “te pareces mucho a...”. Pero tú eres distinto a todos los
demás. Eres único e irrepetible. Tú eres tú. Tuyos son tus sueños y tus miedos, los
sentimientos que estremecen tu corazón, sus latidos más íntimos, la risa que llena tus ojos y
salta como un torrente de tu pecho. Los seres humanos no somos hechos en serie, ni
somos copia de nadie. Como único e irrepetible, no eres ni superior ni inferior a nadie.
Eres tú. Tienes que atreverte a ser tú. Es tuya tu historia, con sus momentos de alegría y de
dolor, con sus miserias y sus maravillas, con sus triunfos y sus derrotas. Y es tuyo tu
presente y tu futuro. Nadie va a decidir por ti, nadie debe vivir tu vida por ti. Tú serás lo
que decidas ser. Tú eres ahora el padre o la madre del hombre o la mujer que serás mañana.
En tus manos está la posibilidad de vivir la vida de un modo superficial, hueco, e incluso
destructivo, o de vivirla de un modo profundo, abriendo surco, dejando huella. Puedes
vivir ahogando la vida, asfixiándola, haciendo sufrir a otros, o vivir defendiendo la vida,
dando felicidad, alimentando corazones. Puedes vivir suscitando cariño o amor, o vivir
suscitando miedo, odio. Puedes contribuir a que el mundo sea mejor o puedes empeorarlo.
De ti depende lo que dicen y lo que dirán de ti, cómo vas a ser recordado. Tú puedes ser
ese amigo, vecino, hijo, padre que desearías tener o haber tenido.



viernes, 28 de agosto de 2015

DECALOGO DE UNA MUJER EXITOSA- EL DOBLEE PODER DE ATRACCION

1- Hoy comienzo a transitar el camino del
Éxito total en mi vida.
(repite 3 veces )
2- Apruebo mi presente
Y construyo un camino de vitoria
(repite 3 veces )
3- Yo soy una mujer exitosa y tengo
Doble poder de atracción.
(repite 3 veces )
4- Hoy soy una mujer exitosa…….
Tengo prosperidad infinita.
(repite 3 veces )
5- Todo lo bueno llega a mi vida
En abundancia…….
(repite 3 veces )
6- Emano vibraciones de atracción
a donde vaya.
(repite 3 veces )
7- La felicidad y el éxito van juntos en mi vida.
8- Activo el poder de mi feminidad.
(repite 3 veces )
Vibro con el universo y con mi feminidad.
9- Atraigo hacia mi éxito y riqueza.
(repite 3 veces )
10- El doble poder de atracción está en mis manos.
11- Ahora tengo la llave
Del dinero y la riqueza.
(repite 3 veces )
12- El éxito y los negocios me pertenecen.
(repite 3 veces )
13- Disfruto todos los días de lo que me da la vida.
(repite 3 veces )
14- Ahora tomo posesión de mi poder
para construir prosperidad infinita.
( Repite 3 veces)
15- Uso mi tiempo adecuadamente,
Activo pensamientos positivos.
(repite 3 veces )
16-Cada día me gusta más como soy.
(repite 3 veces )
17-Me tomo mi tiempo para visualizar metas.
(repite 3 veces )
18-Hoy me lanzo para conquistar.
(repite 3 veces )
19- Construyo sentimientos de fe , esperanza y amor.
(repite 3 veces )
20- Doy con generosidad de lo mucho que recibo de Dios.
(repite 3 veces )
21- Agradezco siempre por todo lo que tengo.
(repite 3 veces )



22- Suelto mi deseo al Universo. (repite 3 veces veces

POESIA

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable.! -MARIO BENEDETTI