domingo, 12 de junio de 2016

MARIO BENEDETTI- EL AMOR.

EL AMOR ES UN CENTRO
Una esperanza un huerto un páramo
una migaja entre dos hambres
el amor es campo minado
un jubileo de la sangre
cáliz y musgo/ cruz y sésamo
pobre bisagra entre voraces
el amor es un sueño abierto
un centro con pocas filiales
un todo al borde de la nada
fogata que será ceniza
el amor es una palabra
un pedacito de utopía
es todo eso y mucho menos
y mucho más/ es una isla
una borrasca/ un lago quieto
sintetizando yo diría
que el amor es una alcachofa
que va perdiendo sus enigmas
hasta que queda una zozobra
una esperanza un fantasmita.

Receta de brownie.

  • 125 gr. de chocolate.
  • 125 gr. de mantequilla.
  • 130 gr. de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 50 gr. de harina.
  • 1 cucharada de canela.
  • 1 cucharada de vainilla.

Preparación de brownie.

Vamos a mostrar cómo preparar el auténtico brownie para que podáis disfrutarlo en vuestra casa con la familia.
  1. Empezamos metiendo el chocolate en un cuenco que sirva para horno y lo metemos en el microondas hasta que esté derretido el todo. Colocamos en un cuenco y le agregamos la mantequilla en trocitos, para que se derrita.
  2. Encendemos ya el horno a 150º C para que se vaya precalentando.
  3. Cuando la mantequilla se ablande un poco, lo removemos todo con unas varillas eléctricas, o la batidora, para formar una especie de masa suave.
  4. Ahora ponemos los huevos en un cuenco junto con el azúcar, y empezamos a removerlo, hasta que se blanqueen del todo. Aseguraos de batirlos bien sin dejar grumos. Estos huevos los agregamos al chocolate fundido, junto con la harina, la canela y la vainilla.
  5. Removemos todo para mezclarlo tanto como nos sea posible hasta lograr una masa homogénea.
  6. Untamos con mantequilla una bandeja que sirva para horno, colocamos la masa y al horno por una media hora.
  7. Comprobad que se hace bien por dentro y sacar cuando esté lista.
La dejamos reposar y a disfrutar.

viernes, 10 de junio de 2016

Eres extraordinariamente rico.

Había un joven que continuamente se quejaba de lo muy pobre que era y le reclamaba a Dios por qué no había sido generoso con él y no le había dado riquezas como a otros. Un anciano, molesto ya de tu continuo lloriqueo, le dijo un día: -Deja ya de lamentarte y reconoce de una vez lo muy rico que eres. -¿Rico yo? ¡Qué estupideces está usted diciendo, si no tengo ni siquiera dónde caerme muerto! Vea mi ropa vieja y gastada... El anciano le agarró de un brazo y le dijo: -¿Te dejarías cortar los brazos por diez millones? -¡Por supuesto que no! –respondió el joven-. ¿Para qué quiero diez millones si no voy a poder comer solo, trabajar, jugar pelota, abrazar a mi novia? -¿Y te dejarías cortar las piernas por cincuenta millones? -No, no, ni hablar...¿Para qué quiero cincuenta millones si no voy a poder caminar, bailar, pasear, salir de excursión? -¿Y dejarías que te sacaran los ojos por cien millones? -¡Ni loco! ¿Para qué quiero cien millones si no voy a poder ver el amanecer, ni el rostro de mi madre, mi novia y mis amigos, ni las flores, ni la televisión, ni nada? -Entonces, reconoce de una vez lo muy rico que eres y deja ya de quejarte. Imagínate por unos pocos segundos paralítico, sin brazos o sin pies, y disfruta luego de la enorme riqueza de tenerlos. Cierra por un momento los ojos, y piensa lo terrible que sería si te quedaras de repente ciego. Ábrelos y déjate atrapar por el asombro del color y de la luz. Tápate bien los oídos y trata de imaginar tu vida hundido en un silencio total, sin poder escuchar nunca tus canciones o música preferidas, el canto de los pájaros, las voces y risas de las personas que más quieres. Disfruta después del bullicio a tu alrededor hecho de voces, gritos y ruidos.

jueves, 9 de junio de 2016

ERES ÚNICO Y MARAVILLOSO.


En el mundo hay cerca de siete mil millones de personas. Pero nadie como tú. Posiblemente
habrá alguien que se parece a ti en la estructura del cuerpo, el modo de caminar, el tono
de la voz, la forma de reír, el color de los ojos. Sin duda que te habrán dicho algunas
veces: “Te confundí con...”, “te pareces mucho a...”. Pero tú eres distinto a todos los
demás. Eres único e irrepetible. Tú eres tú. Tuyos son tus sueños y tus miedos, los
sentimientos que estremecen tu corazón, sus latidos más íntimos, la risa que llena tus ojos y
salta como un torrente de tu pecho. Los seres humanos no somos hechos en serie, ni
somos copia de nadie. Como único e irrepetible, no eres ni superior ni inferior a nadie.
Eres tú. Tienes que atreverte a ser tú. Es tuya tu historia, con sus momentos de alegría y de
dolor, con sus miserias y sus maravillas, con sus triunfos y sus derrotas. Y es tuyo tu
presente y tu futuro. Nadie va a decidir por ti, nadie debe vivir tu vida por ti. Tú serás lo
que decidas ser. Tú eres ahora el padre o la madre del hombre o la mujer que serás mañana.
En tus manos está la posibilidad de vivir la vida de un modo superficial, hueco, e incluso
destructivo, o de vivirla de un modo profundo, abriendo surco, dejando huella. Puedes
vivir ahogando la vida, asfixiándola, haciendo sufrir a otros, o vivir defendiendo la vida,
dando felicidad, alimentando corazones. Puedes vivir suscitando cariño o amor, o vivir
suscitando miedo, odio. Puedes contribuir a que el mundo sea mejor o puedes empeorarlo.
De ti depende lo que dicen y lo que dirán de ti, cómo vas a ser recordado. Tú puedes ser
ese amigo, vecino, hijo, padre que desearías tener o haber tenido.



martes, 7 de junio de 2016

Soy adicta a enojarme. ¿Cómo lo remedio?

  • Si explotas como un volcán cuando te enojas este artículo es para ti. Soy adicta a enojarme. ¿Cómo lo remedio? 
    Es importante mencionar que no quiero decir que todas las personas que se enojan tienen una adicción a enojarse; estoy usando la palabra para demostrar la frecuencia y casi la inhabilidad que estas personas sienten al controlar sus emociones, y en este caso su enojo. Sin embargo, quiero decirte que, como toda emoción, esta se puede controlar. El sentir enojo no es malo, ya que todos lo sentimos en algún momento; lo que hacemos con esa emoción es lo que marca la diferencia.
    Te comparto algunas sugerencias para ayudarte a sentir la emoción sin necesidad de convertirte en Hulk y que te pongas verde de coraje:
  • Desde que empecé a escribir para esta maravillosa página, he recibido numerosos mensajes de mujeres que dicen que tienen un problema de mal genio, que se enojan con facilidad, que tienen mal carácter, o como confesó alguien de forma tan honesta: tengo un carácter de los mil demonios. Mientras muchos nos enojamos, existen situaciones en las que el enojarse con tanta frecuencia y con tanta intensidad empieza a crear problemas contigo misma y en tus relaciones, en especial, con tu familia.
  • Cuenta y regula tu respiración

    Muchas personas te dicen que cuentes hasta diez; yo te digo que cuentes tantos números como sean necesarios para conseguir el control de la emoción que sientes a flor de piel. Es importante no solo contar, sino también respirar mientras lo haces: no estás contando con el fin de explotar al final, sino con el propósito de calmarte, pues aunque no lo creas eres totalmente capaz de hacerlo.
  • Ten a la mano una lista de cosas que te relajen

    Tal como se lo recomiendo a padres que tienen niños un poco explosivos, lo mismo te recomiendo a ti: escribe una lista de cosas que te ayudan a calmarte ANTES de que te enojes, para que cuando esto suceda vayas a tu lista y hagas la primera idea que está ahí anotada; y si esa no funciona, pues prueba con la siguiente. Por eso es importante escribir al menos diez ideas y poner la lista en un lugar visible como el refrigerador o el espejo en tu baño.
  • Existe más que el enojo

    Como he escrito antes, el enojo es una emoción secundaria, debajo de este existen muchas más emociones que son en verdad la raíz del problema. Intenta identificar cuál emoción es la que el enojo está intentando ocultar y será mucho más fácil lidiar con la verdadera emoción y entenderte mejor.
  • Aléjate

    Si estás justo enfrente de la persona que te está haciendo reventar, muchas veces es importante dejar la situación y alejarte hasta que te puedas calmar y no decir cosas de las cuales luego te vas a arrepentir –en especial, si se trata de tu pareja o de tus hijos.
    En verdad que no hay necesidad de enojarse a la más mínima provocación. Es fácil que nuestra mente y nuestro cuerpo se adapten a esa reacción, pero como bien sabemos no tarda mucho en destruir nuestras relaciones y a veces dejar un daño irreparable. Toma nota de estos consejos y decide no enojarte y lidiar con la emoción de una forma más saludable para ti y para los tuyos.

viernes, 30 de octubre de 2015

Simplemente te amo.


Porque te amo he aprendido a verte como Dios te ve, no me fijo en tus errores he aprendo a fortalecer tus virtudes, porque te amo me preocupo por tu vida espiritual, pues no te quiero para un momento, sino toda una eternidad, porque te amo velo que siempre estés sonriente para que disfrutes lo hermoso que es vivir y admires la perfecta creación de Dios aun las pequeñas cosas.
Porque te amo he aprendido a callar cuando es necesario para no lastimar tu corazón pues busco cuidarlo a diario, porque te amo te abrazo sin pedirlo, te beso de repente y busco tu bienestar siempre, porque te amo te lleno de elogios pues eres la creación más perfecta que mi Señor ha diseñado.
Porque te amo me preocupo por tu relación con Dios, pues no quiero ser tropiezo para tu vida, no quiero ser quien te aleje de Dios, no quiero ser por quien dejes de crecer espiritualmente, sino todo lo contrario, ser tu apoyo, ser quien te motive, ser quien te acompañe a seguir a Jesús.
Porque te amo oro contigo, leo contigo la voz de Dios (su palabra) y peleo contigo cada batalla de rodillas, porque te amo cuido tu salud, me desespero cuando enfermas y me controlo cuando entiendo que lo que se sale de mis manos Dios lo tiene bajo las suyas, porque te amo escribo estas cortas líneas y te lleno de poemas, versos y canciones buscando siempre demostrarte cuanto te amo.
Que todo lo que hagamos y emprendamos tenga que ver con Dios, que lo que decidamos sea porque ya le preguntamos al Señor y él ya nos contesto. No nos olvidemos del Señor, Él nos lo ha dado todo, Él siempre ha sido bueno con nosotros y la verdad es que Él anhela nuestra felicidad, pero nuestra felicidad solo puede ser fundamentada en Él, no hay otro fundamento para la verdadera felicidad.

Porque te amo esperare por ti y me esforzare, "Así que Jacob trabajó siete años para poder casarse con Raquel, pero como estaba muy enamorado de ella le pareció poco tiempo". Génesis 29:20

POESIA

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable.! -MARIO BENEDETTI